miércoles, 28 de diciembre de 2016

Quedarme callada...

Llevo días sin dibujar y acordándome de ti.
Tanta ansia por volver y me amordaza el bloqueo.
¿Cómo es posible encerrar el silencio en mi cabeza?
 Me persiguen las horas. El reloj imaginario que tiñe la paciencia va más deprisa que yo.
Debería volver al papel, a tachar, a pensar, pero la prisa me apremia y, aunque no diga nada, las voces vuelven a ocupar su sitio. Es probable que alguién lo entienda...
Quizás si esto lo escribiera P. B. tendría más sentido.







No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada