miércoles, 28 de diciembre de 2011

Tocada y ... salvada

... me pongo ropa cómoda (no un chándal, que os recuerdo, no me sientan bien), me subo al trampolín (al más bajito, tengo vértigo), agarro un bate, pongo cara de "o le doy o me da" y ya estoy preparada para batear cualquier cosita que me quieran tirar... por lo menos el palo este que tengo que usar es más ligero que las pesas que me atacaron hace unos días... qué sepáis que con semejante tronco en la mano no le temo a ná...
Y es que hay días que se te presentan como el Teíde (cuesta arriba ¡vamos!); pero, yo con bate en mano os aseguro que, bien o mal, pienso golpear (ey; pero solo a lo malo, que no haya malos entendidos, que yo a lo bueno lo espero sin armas...)
¡¡¡LARGA VIDA A MI BATE!!!

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